(SUSANA FINQUELIEVICH)
Las escuelas y las universidades, tal como las conocemos en el presente, no han cambiado mucho desde el siglo XIX. Sin embargo, no existían como tales antes de ese siglo, y difícilmente lo harán en forma reconocible para nuestros contemporáneos, hacia el fin del siglo XXI. Es verdad que todas las instituciones sociales, como parte de su legitimación, se arrogan un aura de perpetuidad (Lemke, 1993).
Anteriormente en las escuelas enseñaban a leer con los libros oficiales, en el presente se enseña con los planes curriculares, que consisten en recordar un objeto de estudio específico.
La tendencia es que en un futuro cercano las escuelas sean multifuncionales que sirvan para los roles económicos, sociales, políticos e ideológicos.
Se puede educar a las sociedades como se educa a los individuos, como aprenden los individuos.
Para una comunidad aprender significa participar de un sistema social más amplio, como las interacciones con otras comunidades.
Cuando las sociedades de todo el mundo se asocien por medio del internet entonces estaremos hablando de procesos de educación colectiva no formal.
El ciber espacio es el espacio de las posibilidades informáticas interactivas.
En un futuro quizá los maestros seremos reemplazados por robots, pero podrán estos desarrollar e interactuar con los estudiantes.
La realidad virtual está al alcance, pero aun falta llegar a lo complejo, pero si bien es cierto estamos siendo superados por la tecnología y los robots pueden ser una realidad en el futuro.
REFERENTES
Lemke, J. L. 1993. Hypermedia and higher education. Interpersonal Communication and Technology (IPCT-LAGUVM), Abril.
Susana Finquelievich
No hay comentarios:
Publicar un comentario